Entrevista a Santiago Santiveri en la Vanguardia 15-02-2013

15 Feb

“Soy el menos joven de los que conozco.., ¡pero no viejo!”

¡Hoy cumplo 100 años! Nací y vivo en Barcelona. Soy farmacéutico y presidente honorífico de Santiveri, fábrica de productos de dietética naturista. Soy viudo, y vivo en pareja. Tengo tres hijos (62, 60 y 54 años), seis nietos y cinco bisnietos. No hablo de política. Soy católico.

Santiago-Santiveri-empresario-_54365415061_53389389549_600_396

Centenario feliz Está hecho un chaval. Le entrevisté con 90 años, ¡y le veo igual!: se ha ganado a pulso sus 100 años… y esta segunda entrevista como regalo de cumpleaños. “¡Cuídense, cuídense!”, nos despide al fotógrafo y a mí, enérgico, a grito pelado… Él se ha cuidado: centenario, conduce su coche cada día hasta la fábrica Santiveri, en Can Tunis, donde trabajan hijos, nietos, sobrinos… y empleadas a las que corteja con simpatía. Él es la mejor publicidad para su empresa de productos naturistas, y un aliciente para todos: ¡puedo llegar a centenario en plenitud de facultades! Me regala otro consejo para conseguirlo: abrigarme siempre la nuca y el cuello con una bufandita.

Cien años! ¿Cómo se siente?

Como el menos joven de los que conozco, ¡pero no viejo!

Le veo igual que hace diez años…

Igual, aunque últimamente me molesta un poco una rodilla…

Vaya, hombre…

Pero el resto, en perfectas condiciones: veo bien, oigo correctamente con mi audífono…

¿Y qué tal la cabeza?

¡Muy clara! Y el corazón funciona de primera. ¡La prueba es que las mujeres todavía me hacen falta!

¿Ah, sí?

Sí, veo a una chica joven por la calle… ¡y se me van los ojos!

¿Hay vida sexual a los cien años?

Yo necesito todavía el acto sexual una vez por semana.

¿Con quién?

Con mi actual pareja, Alicia. Conviví más de medio siglo con mi mujer… y cuando quedé viudo, hace once años, estuve muy triste…

Lo recuerdo.

Llegó Alicia, para ayudarme en casa…, y nos emparejamos de modo estable. Ella tiene 60 años, y estamos muy bien juntos.

¿Viagra?

¡Jamás tomo fármacos! Intoxican.

¿Cuál es el secreto de su buena salud?

Voy al váter cada mañana. ¡Hay que tirar de la cadena cada día, al menos una vez!

¿Por qué?

No hacerlo te intoxica desde dentro. Los dolores de cabeza y de garganta, y otras dolencias, responden a intestinos sucios.

¿Qué más hace por su salud?

Lo primero que meto en mi cuerpo cada mañana es mi bebida depurativa: exprimo un limón en un vaso, lo completo con agua y añado dos cucharadas de Vigor Total.

¿Vigor Total?

Una mezcla de lecitina de soja, levadura de cerveza, germen de trigo, polen y algas marinas que fabrica mi empresa.

Más trucos.

No hay trucos: ¡es sólo voluntad de estar sano, de cuidarse!

¿Cómo se ha cuidado usted?

Nunca he bebido alcohol ni he fumado. He dormido mis ocho horas cada noche. He sido regular en los horarios de las comidas, y he comido frugalmente y de modo saludable: ensaladas, verdura, fruta. Y he estado muy activo, apasionado con mi trabajo.

¿Es usted vegetariano?

No: como carne, pescado y huevos, pero sólo una vez por semana de cada alimento.

Lo suyo… ¿no será genético?

Mi abuelo paterno murió a los 94 años, una de mis hermanas a los 86 años, otra a los 70 años, mi padre a los 78 años… ¡Lo que heredé de mi padre son los hábitos saludables!

¿En qué consisten?

Acabar la ducha matutina con agua fría. Evacuar. Desayunar. Leer La Vanguardia. Caminar. Conducir mi coche hasta la fábrica. Comer poco y sano. Una siestecita corta. Apenas cenar, y dormir bien toda la noche.

¿Ha tenido algún achaque?

Estuve a punto de morir de tifus a los cuatro años, pero mi padre me salvó mediante el naturismo. Luego no he estado enfermo…

¿Jamás?

Ni un dolor de cabeza. ¡No sé a qué sabe la aspirina! No consumo medicamentos. ¡Que tu alimentación sea tu medicina!

Veamos, pues: ¿qué desayuna?

Un plato de fruta del tiempo, siempre con manzana. Una rebanada de pan Dextrin con queso, y nuestra bebida de soja… con un poco de chife, cebada germinada tostada.

¿Y a mediodía?

Ensaladas y verdura del tiempo. O legumbres secas, arroz o pasta.

¿Y para cenar?

Una sopita ligera, o nuestro batido de soja… Y cada día una píldora de nuestro colágeno hidrolizado, Gelartrina, que me va muy bien para las articulaciones, las rodillas…

Su padre fue el fundador de la empresa, ¿verdad?

Sí. A los 20 años tuvo un principio de tuberculosis y los médicos le desahuciaron. Viajó al sanatorio naturista del abate Kneipp, en Baviera…, ¡y sanó!

¿En qué consistió la terapia de Kneipp?

Tratamiento naturista a base de aguas -baños, chorros…-, dieta casi vegetariana, plantas medicinales, aire puro, ejercicio…

Al volver sano, ¿qué dijeron aquí?

¡Los médicos miraron hacia otro lado! Mi padre decidió ayudar él a los enfermos, y en 1885 abrió una tienda en Barcelona de productos naturistas: jarabes y purés vegetales, pastillas de caldo vegetal, comprimidos de cereales, extractos de plantas, malta…

Un pionero, ¿no?

A finales del XIX importó una ducha de Alemania e hizo una demostración en la Rambla duchándose él…, ¡y le apedrearon! Ducharse era entonces pecaminoso…

¿A usted también le han apedreado?

Me han llamado a menudo chalado, y yo pensaba: “¡Ya veremos a quién le va mejor!”. Los que se burlaban han ido muriéndose…

¿Un último consejo?

¡Cuídese! No dude de que la salud será su mejor inversión, ¡seguro!: Onassis hubiese dado toda su fortuna por vivir un poco más.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: